viernes, enero 27, 2006

Angustias conocidas


Si deseo romper con todo lo que me ata
tengo solo que gritarlo,
furia contenida que no escapa,
siendo todo màs difìcil de explicar,
de comprender,
de conocer.

Solo el sendero de piedades me ayuda
en este peregrinaje incansable
hacia la dicha,
que dista siglos de ausencia y soledad,
de làgrimas y perdones.

Semàforos en rojo
te reclaman que despiertes,
que muestres un poco de sinceridad,
de tu alma,
de tu vida.

Pero la intermitencia se desvanece...

Sin embargo,
yo sigo el juego de no ver,
por mi orgullo,
por mi desamparo,
y por esta loca pasiòn sangrienta
que me despedaza
en ciento de miserias conocidas.